Solicite una cita
Aviso de cierre del vestíbulo del edificio oeste en Lucile Packard Children’s Hospital Stanford
La hendidura laríngea, la hendidura laringotraqueoesofágica (LTEC, por sus siglas en inglés) y la hendidura laringotraqueal (LTC, por sus siglas en inglés) conforman un espectro de afecciones que describen lo que ocurre cuando las vías respiratorias no se separan de las vías de deglución como deberían hacerlo normalmente durante el desarrollo. Normalmente, existe una separación entre la laringe y la tráquea, por un lado, y el esófago, por otro; sin embargo, en estas afecciones, existe una conexión abierta entre ambos. Este espacio permite que los alimentos, los líquidos y la saliva pasen a través de la laringe hacia los pulmones. Esto puede provocar problemas para deglutir y aspiración (cuando alimentos o líquidos pasan a los pulmones), inflamación pulmonar recurrente, así como tos y atragantamientos durante la alimentación.
La gran mayoría de los bebés a los que se les diagnostica una hendidura laríngea nacen con esta afección. En ocasiones, puede deberse a una cirugía de las vías respiratorias.
En el Centro de Reconstrucción Aerodigestiva y de las Vías Respiratorias del Lucile Packard Children’s Hospital Stanford, contamos con experiencia en la reparación de todo tipo de hendiduras, desde las más leves hasta las más graves. Trabajamos en estrecha colaboración con el equipo de cirugía cardíaca y contamos con amplia experiencia en la reconstrucción de las vías respiratorias, tanto mediante cirugía abierta como endoscópica.
Nuestro enfoque consiste en considerar tanto las opciones quirúrgicas como las no quirúrgicas tras analizar las opciones disponibles para el niño con nuestros especialistas en otorrinolaringología (cirugía de las vías respiratorias), neumología (pulmones), gastroenterología (aparato digestivo), nutrición y patología del habla y el lenguaje. Trabajamos en estrecha colaboración con los padres (y con el paciente, si tiene la edad suficiente) para establecer los objetivos del niño, y nos enorgullecemos de tomar decisiones de manera conjunta.
Los pacientes con trastornos complejos de la voz y la deglución también son atendidos en nuestra Clínica Pediátrica de la Voz y la Deglución o en nuestro Programa de Reconstrucción Aerodigestiva y de las Vías Respiratorias. Estas clínicas multidisciplinarias atienden las necesidades de los niños con problemas complejos de respiración y deglución, y nuestro equipo tiene en cuenta tanto las necesidades inmediatas del niño como sus necesidades futuras, como por ejemplo su voz.
Luego de reparaciones menores, los niños suelen recuperarse muy bien y pueden comer y respirar sin problemas. Reevaluamos la deglución del niño aproximadamente seis semanas después de la cirugía.
Después de reparaciones más complejas, los niños son trasladados a una de nuestras unidades de cuidados intensivos (UCI), donde un equipo especializado se encarga de atenderlos tras la cirugía durante un período que puede variar entre unos días y varias semanas, dependiendo del tipo de reparación. Una vez que el niño se ha recuperado de la cirugía, los médicos y terapeutas del Centro de Reconstrucción Aerodigestiva y de las Vías Respiratorias evalúan y optimizan la respiración, el habla y la deglución.
A continuación, el equipo realiza un seguimiento de los pacientes a lo largo del tiempo, lo que incluye realizar consultas de telesalud, para asegurarse de que estas funciones sigan evolucionando favorablemente y de que los pacientes alcancen su máximo potencial.
Nuestros pacientes pueden ser atendidos en otros programas del Packard Children’s, como la Clínica Pediátrica de la Voz y la Deglución, Neumología, Cirugía Cardíaca Pediátrica y Gastroenterología, Hepatología y Nutrición.
Conéctese con nosotros:
Descarga nuestra App: